Watermelon Berry arranca con la sandía bien fresca, jugosa y liviana, de esas que refrescan al instante y no saturan. Es dulce, sí, pero más acuosa que pesada, muy limpia en boca.
A los segundos aparecen las berries, aportando un mix frutal que suma profundidad y un toque ácido suave. No dominan ni se vuelven empalagosas; funcionan como el contraste justo para que la sandía no quede plana y el sabor tenga más carácter.
El resultado es un perfil frutal equilibrado, refrescante y fácil de vapear, con un dulzor moderado y un final limpio. Ideal para quienes buscan algo fresco, con personalidad, pero sin cansar después de varias caladas.

